No perdamos la fe y la esperanza

No bajes los brazos ni te desanimes, ten fe, siempre hay una puerta de salida y una luz de esperanza al final del túnel.




Durante este tiempo de incertidumbre es normal que perdamos el camino de estabilidad y bienestar que veníamos siguiendo con tanto esfuerzo. Los sucesos que están ocurriendo el mundo es abrumadora, y por tanto es normal sentirse preocupada/o: la pandemia por Covid-19, niños y niñas en situación de pobreza y desnutrición en nuestro país, familias inmigrantes que llegan buscando una mejor vida, índices de mortalidad infantil, conflictos personales, perdida laboral, etc.

Pero, no todo es malo. Hay dos valores que te pueden ayudar a enfrentar cualquier situación que presencies o vivas en carne propia: la fe y la esperanza. Estos dones o valores vienen desde tu interior. Pero estos no trabajan por sí mismos, a veces hay que estimularlos y aportar un grano de arena con actos de fe y esperanza para seguir esparciendo el mensaje a tu alrededor.

Te animamos a que no pierdas la fe ni la esperanza. Ciertamente, la fe y la esperanza te proporcionan ese ímpetu de vida que falta en ocasiones, a través de optimismo, empatía, solidaridad, amor y entendimiento.

Que tengan una buena semana.

Odontosoto.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Bruxismo, una enfermedad inconsciente